‘Mujeres un siglo después’

Estoy alerta, nerviosa. En mitad de la noche, dibujados en el techo, me invaden muchos pensamientos, todos a la vez.
Estoy triste y orgullosa. Me gustaría sentir alegría, sin más, pero se enreda, impertinente, el miedo. Aún así, por encima de todos mis desveladores pensamientos se impone el orgullo.
No era una tarea fácil, sobre todo para aquellos alumnos que tenían que investigar sobre las escritoras del 98, ya que en la actualidad siguen sin aparecer en los libros de texto y la IA encuentra tan poca información que completa la misma dando datos falsos
A principios de curso creé una actividad para el día de la mujer. Se trata de un trabajo de investigación, una infografía y una exposición en clase sobre una escritora de la generación del 98 o de la generación del 27. No era una tarea fácil, sobre todo para aquellos alumnos que tenían que investigar sobre las escritoras del 98, ya que en la actualidad siguen sin aparecer en los libros de texto y la IA encuentra tan poca información que completa la misma dando datos falsos. Tenían que investigar con libros, periódicos e Internet y muchos de ellos han hecho su trabajo. Lo han hecho bien.
Sus infografías son perfectas: hablan de la invisibilización de la mujer. Nos cuentan que Carmen Baroja y María de Maeztu existían y tenían voz. No solo fueron las hermanas de Pío Baroja y de Ramiro de Maeztu. También nos cuentan que ellas, junto a María Lejárraga, Carmen de Burgos, Sofía Casanova, María Teresa de León, Carmen Conde y otras autoras de estas generaciones dieron conferencias, escribieron en periódicos, publicaron novelas, poemas y obras de teatro. Participaron de la vida social, cultural, política y económica de la época y lucharon por los derechos de la mujer en una época clave de la historia de nuestro país. La misma historia que las ha olvidado hasta el punto de que un siglo después siguen sin aparecer en los libros de texto. Mis alumnos han puesto su granito de arena para conseguir su recuperación y tres de mis alumnas pusieron ayer un saco entero.
Tres de mis alumnas de 15 años se toparon con un agresor sexual, no iban juntas, pero las tres tuvieron la misma experiencia, en momentos distintos, con el mismo hombre. Menores de edad que se vieron amenazadas
Lamentablemente, la realidad supera la ficción. “¿Por qué existe el día de la mujer? ¿Realmente necesitamos un movimiento feminista? ¿Existe la violencia de género y la violencia sexual? Las mujeres ya tienen los mismos derechos y oportunidades que los hombres. El feminismo no sirve para nada”. Todo esto lo escuchamos frecuentemente, en clase, en el patio, en la calle y sobre todo en redes sociales.
El viernes 6 de marzo había huelga de estudiantes por el Día de la Mujer. Algunos alumnos no vinieron y otros decidieron acudir para hacer una exposición acerca de la escritora sobre la que habían investigado. Teníamos clase a las 8:15.
Al salir de clase fueron a poner la denuncia. Ayer lucharon por ellas y lucharon por todas las mujeres
Me enseñaron cosas que yo no sabía: aprendí de ellas mucho sobre estas autoras y aprendí que la generación de cristal, cuando se requiere, es más bien de cristal blindada
Cuando se dirigían al IES tres de mis alumnas de 15 años se toparon con un agresor sexual, no iban juntas, pero las tres tuvieron la misma experiencia, en momentos distintos, con el mismo hombre. Menores de edad que se vieron amenazadas. Consiguieron escapar. Llegaron al IES muy asustadas, temblando, en shock, sin saber bien lo que había sucedido. Sacaron su cristal de roca y declararon ante la policía. Un minuto después estaban haciendo su exposición sobre María de Maeztu y Carmen Baroja. Las vi nerviosas y alteradas. Les ofrecí hacer la exposición otro día, ya que no estaban centradas en lo que tenían que hacer, pero no quisieron. Se lo habían preparado y lo iban a hacer bien. Después de la exposición las vi llorar, las vi derrumbadas. ¿De dónde habían sacado la fuerza?
Me enseñaron cosas que yo no sabía: aprendí de ellas mucho sobre estas autoras y aprendí que la generación de cristal, cuando se requiere, es más bien de cristal blindado.
Al salir de clase fueron a poner la denuncia. Ayer lucharon por ellas y lucharon por todas las mujeres. Si yo pudiese ser adolescente de nuevo me gustaría ser una de ellas: brillante, transparente y fuerte como el cristal. Orgullo de niñas, orgullo de mujeres.

































