La Declaración de Granada sobre el futuro del Mediterráneo cierra el foro celebrado en la ciudad

El Foro sobre el Futuro del Mediterráneo que ha reunido este jueves y este viernes en Granada a representantes de los órganos parlamentarios de 40 países ha apostado en sus sesiones de trabajo por, entre otras cuestiones, una "migración circular", así como por el refuerzo de oportunidades de empleo especialmente para los jóvenes y las mujeres de la región.
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha atendido a los medios en la mañana de este viernes en el Palacio de Congresos de Granada como máxima representante de la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo, organizadora de la cita, en tanto las Cortes Generales de España ostentan la presidencia de esta entidad actualmente.
Se trata de un "foro muy importante a nivel multilateral" que se configura, con estos 40 países de "todas las orillas del mediterráneo", como un "espacio de paz y de diálogo" y "alianza de civilizaciones" en un momento en que Armengol ha reconocido que se vive "una situación bien desgraciada de muchas personas que pierden su vida en el Mediterráneo".
Es necesario poner un "foco preciso desde todos los países de Europa" y del entorno en los "conflictos bélicos que condicionan" la situación de estos territorios, mencionando la presidenta de las Cortes la invasión de Ucrania, o la situación en el Oriente Próximo.
A ello se suma "la situación de Siria, absolutamente compleja" o de Gaza, por lo que el trabajo desarrollado estos días desde Granada, ciudad a la que ha agradecido su "magnífica hospitalidad", se ha llevado a cabo "desde el acuerdo" y "el respeto a lo que es diferente" y "a la diversidad", pero también desde la convicción de que se pueden "reconstruir esos espacios de diálogo y, por tanto, apostar por esa paz".
"Hemos hablado de la migración como algo positivo y que hay que posibilitizar ese mensaje de las migraciones, pero también entendiendo que hay que regular los flujos y, por tanto, apostar" por este fenómeno de una manera "circular", en la línea de lo que Armengol ha indicado que van las políticas del Gobierno de España y "otros países del entorno" en esta materia
"Hemos hablado de la migración como algo positivo y que hay que posibilitizar ese mensaje de las migraciones, pero también entendiendo que hay que regular los flujos y, por tanto, apostar" por este fenómeno de una manera "circular", en la línea de lo que Armengol ha indicado que van las políticas del Gobierno de España y "otros países del entorno" en esta materia.
En cuanto a las oportunidades del trabajo y de la ocupación, sobre todo, en los jóvenes y en las mujeres, que también ese es un espacio del Mediterráneo que la presidenta del Congreso ha señalado que hay que "priorizar entre todos", han sido, con el empleo juvenil y la igualdad de género, algunos de los retos que se han estudiado en esta jornada, en una sesión moderada por la vicepresidenta del Parlamento Europeo Pina Picierno, con la presencia de Armengol, antes de la clausura del Foro Mediterráneo.
En ella ha participado la secretaria de Estado de Economía Social, Amparo Merino, en representación del departamento de Yolanda Díaz. "La migración debería ser una opción, una decisión libre a la que una no se vea empujada por la falta de oportunidades, de derechos y de igualdad", ha explicado.
Para Merino, "por eso es tan importante el trabajo decente y el empleo de calidad" en tanto permiten avanzar en "garantizar que todas las personas sin excepciones puedan desarrollar un proyecto de vida autónomo".
En esta misma sesión, la ponente del Comité Económico y Social Europeo sobre el dictamen 'La participación de los jóvenes en el diálogo social y civil en la región mediterránea', María Helena de Felipe Lehtonen, ha indicado que la situación económica de la juventud en la región mediterránea "merece especial mención".
Confluyen en este colectivo características como las que ha mencionado de "alto desempleo, relaciones laborales atípicas, bajos salarios" o "alarmante proporción de jóvenes que no estudian ni trabajan", todo lo cual "hace muy difícil realmente no solamente sus expectativas, sino también su ilusión para integrarse en las políticas activas de cada país".
La gerente de proyectos de igualdad de género en la División de Asuntos Sociales y Civiles de la Unión por el Mediterráneo, Anna Dorangricchia, ha pedido por su parte más datos desglosados por género, edad, estatus o variables como la diversidad funcional para "trazar prioridades a la hora de ofrecer prevención y respuesta también en relación con la agenda de mujer, paz y seguridad".
Para todo ello hay que tener en cuenta también la componente climática, según se ha puesto de manifiesto en esta sesión del foro en la que han tomado parte también representantes de cámaras de representación de Malta, Italia, Bélgica, Turquía o Argelia, que ha hecho un llamamiento específico para la protección de las mujeres en Palestina, entre otros países.
DECLARACIÓN DE GRANADA
Las conclusiones expuestas en la Declaración de Granada sobre el Futuro del Mediterráneo, el documento que queda de los trabajos de estos dos días, exponen precisamente en su primer epígrafe, el relativo a la conferencia global sobre la alianza de las civilizaciones, una condena a "la reanudación de las hostilidades y la muerte de civiles, incluidos niños, en ataques aéreos", tras el acuerdo de alto al fuego y liberación de rehenes de enero en Gaza.
Urgen en este sentido "al cese permanente de las hostilidades para poner fin al sufrimiento de los civiles y de los rehenes, al regreso inmediato al diálogo y a la aplicación íntegra del acuerdo".
El segundo epígrafe, sobre retos específicos de los movimientos migratorios en la región mediterránea, se detiene en la necesidad de una "migración segura, ordenada y regular", y reconoce el avance que ha supuesto en este terreno la adopción del Pacto sobre Migración y Asilo de la Unión Europea, aplaudiendo a su vez los "procesos de diálogo interregional" con África.
Los miembros de la asamblea en este sentido "apuestan por reforzar el miltilateralismo migratorio y el apoyo financiero estable a las organizaciones internacionales especializadas en migraciones".
En el cuarto epígrafe, tras el tercero sobre cambio climático, con el que concluyen las conclusiones de la Declaración de Granada, y que se refiere al empleo juvenil y la igualdad de género, se hace mención específicamente a la necesidad de diseñar "acuerdos de migración circular que faciliten la contratación de origen de la creciente población joven en el continente africano".