Noray: "El rock sigue estando ahí como esencia"

Noray es una banda granadina formada en 2015 que acaba de lanzar su tercer álbum titulado ‘Cuentas Pendientes’, un ejercicio de rock y pop de guitarras que continúa la tradición granadina del estilo, con nombres referenciables como 091, Niños Mutantes, Lagartija Nick o José Ignacio Lapido. Un trabajo compacto y riguroso con textos que abordan temáticas trascendentales como las relaciones humanas en nuestro entorno, a veces desde un prisma optimista y vitalista, contrarrestándose con el trazo de una visión más crítica y desmoralizante. Lo estrenan hoy viernes en la sala Víbora en compañía de Santa Catalina.
─ Por el nombre les va la náutica ¿es así?
─ El mar y lo relacionado con él siempre es evocador, por supuesto. Pero haciendo honor a la verdad, en su momento valoramos diferentes nombres para la banda, y el de Noray surge a partir de verlo aparecer varias veces en las primeras páginas de la novela ‘La playa de los ahogados’, de Domingo Villar, ambientada en la costa gallega. Nos gustó como sonaba y ese significado como de ser algo firme a lo que aferrarse (amarrarse).
─ La tercera ¿la vencida?
─ Sí por eso entendemos, conseguir mayor repercusión y que la gente conozca a Noray como una banda de rock solvente, con tres discos a sus espaldas, y con un sonido y letras cuidadas y trabajadas, pues esperemos que sí. Pero sabemos de las dificultades que existen en el mundo de la música en el que hay múltiples propuestas e intereses, donde a veces la calidad musical no va en consonancia con la repercusión. Pero nada si no seguiremos a la cuarta, a la quinta... La intención es seguir haciendo discos y música.
─ Llamar a un disco ‘Cuentas pendientes’…Ufff ¿ajustadas ya?
─ Sí. Están ajustadas por fin. Era una canción que quedó fuera del disco anterior por circunstancias, y coincidió con una época de cambios en la banda con lo que ello conlleva a nivel personal. Pero todo resuelto, y al final el proyecto salió reforzado. Como curiosidad el último disco de Bunbury lleva el mismo título, pero podemos decir que tanto la canción ‘Cuentas pendientes’ como la decisión de ponerle al disco el mismo título, Noray la tenía tomada mucho antes que el seguro. Pura coincidencia.
─ Hacer rock-pop de guitarras no está muy en moda ahora ¿no?
─ Nosotros a veces bromeamos diciendo que el rock está muerto, pero sabemos que en realidad siempre ha estado ahí desde los años 50/60, pero como todo ha sufrido una evolución, se mezclan conceptos, ideas, sonidos y se llega por decirlo de alguna manera a otro rock, pero sigue estando ahí como esencia. Con sus matices más pop o alternativos, pero está presente. Otra cosa son las etiquetas, y la necesidad de encasillar a las bandas.
"El rock como género es algo inherente al siglo XX y a lo que llevamos de XXI, a pesar de sus múltiples expresiones".
─ Por lo que suena ustedes adoran los años 80 y 90, la época gloriosa del género…
─ El rock como género es algo inherente al siglo XX y a lo que llevamos de XXI, a pesar de sus múltiples expresiones. Quizás nos sintamos más identificados con los noventa y los 2000 por una cuestión incluso generacional, pero es posible que pueda percibirse algún matiz anterior porque al final hemos crecido con multitud de influencias, desde los clásicos del blues, del pop y del rock, hasta las propuestas más actuales.
─ Tienen el grupo ¿a tiempo parcial?
─ Evidentemente la música es parte muy importante en nuestras vidas, el vehículo a través del cual sentimos y nos expresamos creativamente. Las circunstancias han hecho que la dedicación a ella no sea profesional, por las dificultades que ello conlleva, pero lo de a tiempo parcial es relativo, todos de una manera y otra a diario practicamos con nuestro instrumento, nos juntamos a ensayar todo lo posible, e incluso podríamos decir que la tarea compositiva y creativa siempre está presente en el día a día. Llamémosle inspiración.
─ Se lo pregunto porque supongo que tienen otros oficios alimenticios…
─ Sí, claro, si no qué sería de nosotros. Sobra decir que vivir exclusivamente de la música es complicadísimo.
─ Si por casualidad fuesen ‘número 1’… ¿Se volcarían del todo en la banda?
─ Actualmente tenemos unas vidas laboralmente estabilizadas por una simple cuestión práctica y vital. Y ese sueño por llamarlo de alguna manera, de poder estar ahí, aunque cambia con el tiempo y con la edad, la manera de enfocarlo, si se diera pues se sopesaría. Lo que podemos asegurar que nuestra ilusión es crear, tocar, hacer discos y dejar constancia humildemente de lo que sentimos y si gusta aunque sea un poco pues mejor. Y ante todo ser felices y pasarlo bien en todo este proceso.
"Lo de la autograbación y autoproducción, como la mayoría de las bandas que lo hacen es por una cuestión de supervivencia al no disponer del apoyo suficiente de la industria"
─ Han optado por la autograbación y la autoproducción, eso en aquella época era imposible…
─ Actualmente existen los medios técnicos para hacerlo, y si dispones del conocimiento adecuado, porque no llevarlo a cabo. Forma más independiente de trabajar imposible, tú decides todo, y al final ese producto final es muy tuyo de verdad. Con sus aciertos y errores. Pero lo de la autograbación y autoproducción, como la mayoría de las bandas que lo hacen es por una cuestión de supervivencia al no disponer del apoyo suficiente de la industria.
─ Y además que suene impecable…
─ Hemos procurado como banda cuidar todo el proceso con detalle, y en especial, las personas de las que nos hemos rodeado para hacerlo, en la grabación, en las colaboraciones, en la edición, etc. Gracias a toda esa implicación sentimos que ha quedado un magnífico trabajo.
─ ¿Con qué grupo les gustaría compartir escenario? ¿091 por ejemplo?
─ Curiosamente en octubre de 2022, tuvimos el placer de compartir cartel con ellos en un festival celebrado en Loja durante varios fines de semana, justo un día antes de de tocar ellos. Al final más que el hecho de compartir escenario con nadie en particular, la emoción y el entusiasmo es poder compartir la música con otros músicos que, independiente de que sean bandas más profesionalizadas o menos, referentes o no, nos une un mismo sentimiento, la música.
─ De momento lo hacen con Santa Catalina en la Víbora ¿verdad?
─ Y encantadísimos. Son amigos, alguno ha formado parte de Noray en los comienzos del proyecto, o han colaborado puntualmente. Nos sentimos afortunados de tener cerca a tan buenos músicos, que mantienen un espíritu independiente en todos los sentidos, con el que nos sentimos identificados, sin atender demasiado a tendencias, que en nuestra opinión se intentan imponer, cuando sencillamente esto es rock n’roll. Nos vemos el próximo 7 de marzo en la sala Víbora.